La creatividad hizo posible unir dos disciplinas que habitan en mí: mi formación profesional como arquitecta y mi pasión por la moda. Ambas transforman de forma artística las necesidades básicas de vestir y cobijarse. Mi carrera me dio el ojo creativo que hoy se ve reflejado en cada rincón de la marca.

De Segunda nació en febrero de 2025 con un propósito simple: darle una segunda oportunidad a mi propia ropa. Comencé con prendas que yo consideraba increíbles y que, aunque ya no me identificaban, merecían seguir contando historias. Lo que comenzó como una limpieza de mi clóset se expandió rápidamente al de mi mamá y al de mi madrina. Gracias a ellas y a su apoyo, hice mis primeras ventas en Manizales a través de Instagram. Comencé a enviar prendas a todo el país y así, casi sin planearlo, nació De Segunda.


A medida que De Segunda crecía, yo evolucionaba con ella. Aprendí a hacer una mejor curaduría de prendas, a entender las telas, las texturas y las siluetas. El proceso de comprar y vender transformó mi forma de vestir y la personalidad de la marca, convirtiéndose en lo que somos hoy: un reflejo fiel de mí y de mis valores. Todo esto de manera sostenible y sobre todo, asequible para el bolsillo.
Para mí, los estilos ya están creados. El verdadero reto y la magia están en la creatividad y la exploración de cada uno para encontrarlo y convertirlo en una expresión propia. De Segunda es extrovertida, maximalista, parchada y una combinación libre de estilos, épocas y gustos personales.

